En el grupo de estudiar la Biblia, estuvimos retado de pensar en “el mundo burbuja”; estuvimos hablando sobre ello en el sentido religioso (si necesitas/quieres más explicación, no dudes enviarme correo electrónico), pero es una metáfora que también se puede usar para describir las interacciones con americanos.
Español me rodea completamente diariamente que es muy fácil ocultarme en aquella esfera cómoda que es gente americana, inglés americano, y comida americana. Este finde pasado me dio un chapuzón refresco en el mundo burbuja en una fiesta dónde pasamos la noche fuera de casa (sleepover) con el grupo de estudiar la Biblia. Me encantó pasar cerca de veinte horas seguidas haciendo cosas que hacen chicas americanas: comer (pizza, brownies, y palomitas), mirar una película (El sueño de mi vida), y conocer unas personas muy interesantes.
Este finde también era la primera vez que empecé a tener morriña.
Me pregunto, era el maratón de veinte horas de cultura americana que me dio ganas de ver mi familia, o es una reacción normal después de ocho semanas estar en el extranjero?
Si es el primero, entonces parecía mejor tener menos de las experiencias del “mundo burbuja,” no sólo porque me hacen echar de menos la familia, pero también porque debo usar eso tiempo para continuar de sumergirme en la cultura española.
Pero me queda sólo cinco, seis semanas más de clases y el programa de CIEE, ¿cuánto más de la cultura pueda aprovechar? Ahora es cuando he empezado de pensar que sólo un semestre es tanto tiempo corto para sumergirse en otra cultura.
Y ahora para algo completamente diferente: una prevista de fotos de un finde largo en Portugal.
>> más en Picasa: http://picasaweb.google.com/alaynair.
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